"El observador imparcial no debería tratar de encontrar el verdadero criterio que le permitiera desentrañar sus misterios o aquilatar su virtud en nada que no fuera la pureza de sus preceptos, la sublimidad de sus normas, la integridad de sus leyes, la sensatez de sus exigencias, la amplitud de su esfera de acción, la universalidad de su programa, la flexibilidad de sus instituciones, la vida de sus fundadores, el heroísmo de sus mártires y el poder transformador de su influencia."
Shogui Effendi